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Los Narcosátanicos

Los Narcosátanicos 1

En los años ochentas existió una secta que sembró terror en la población de Matamoros, Tamaulipas, el líder del sanguinario grupo era un encantador hombre de origen cubano que se llamaba Adolfo de Jesús Constanzo, le decían “el padrino”, el era practicante de la religión Palo Mayombe y tarotista de personas de la alta sociedad en México. Adolfo junto otros integrantes de su secta fueron nombrados por la prensa como “Los Narcosátanicos” ya que realizaban horrorosos rituales para asegurar su éxito en el negocio de las drogas.

Los rituales eran de sangre y costó la vida de alrededor de 17 personas, muchas de las víctimas eran miembros de la comunidad gay, pues había dos miembros masculinos encargados de seducir hombres para con engaños entregarlos a Constanzo y poder llevar a cabo los rituales, estos dos hombres eran amantes de Adolfo y unos de los miembros mas leales de la secta, a uno lo apodaban “la dama de Constanzo” y al otro “el hombre de Constanzo”.

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Dentro de la secta había una mujer que también era amante de Adolfo, era una atractiva mujer de ojos grandes, su nombre era: “Sara Aldrete Villareal”, una joven universitaria quien tenia dones sobrenaturales, a ella la conocían como “la madrina”. Ella era la encargada de realizar el ritual, los colgaba de una cuerda y les cortaba el miembro y los pezones, después los cocía a fuego lento por horas mientras ellos seguían vivos para después devorarlos en un banquete. Sara llegó abrir el pecho de una de las victimas quien se retorcía de dolor para arrancarle el corazón con una mordida.

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Extirpaban órganos, huesos y cualquier parte del cuerpo, pero generalmente era el corazón y el cerebro los que juntos con la sangre e ingredientes especiales preparaban el ritual dentro de un caldero mágico, al cual llamaban “nganga”, donde estaban los muertos que Adolfo tenía que alimentar para que lo ayudaran con la brujería. Con las columnas vertebrales de los fallecidos, Adolfo se hacía collares y diferentes tipos de amuletos, incluso se fabrico una corbata.

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Una de las victimas fue el estudiante estadounidense de medicina Mark Kilroy, quien había ido de fiesta a Matamoros con sus amigos, pero un poco antes de cruzar el puente fronterizo, el se mezclo con gente de la secta y fue secuestrado, en dos ocasiones estuvo a punto de escapar pero no logró salvarse, pues su vida terminó con un machetazo en la cabeza. Cuando los amigos le avisaron a los padres de Mark que estaba desaparecido, estos movieron mar y tierra para encontrar a su hijo, incluso usaron influencias políticas en los Estados Unidos, por lo que obligó a las autoridades mexicanas a poner cartas en el asunto. Días después atraparon a uno de los miembros de la secta, por lo que las autoridades fueron a dar al Rancho Santa Elena donde ocurrieron las brutales torturas, ahí encontraron los cuerpos enterrados en fosas, entre ellos el cadáver de Mark.

A Mark le arrancaron su cerebro y lo hirvieron con su propia sangre, le habían arrancado su columna vertebral para hacer amuletos, le habían quitado su carne para comerla y le amputaron las piernas; En el caldero aún seguían restos del estadounidense.

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Adolfo y los demás habían huido a la ciudad de México, donde después de tres semanas fueron encontrados, Sara se encerró en un cuarto fingiendo ser una secuestrada, mientras los demás se enfrentaban a los federales, cuando no había escapatoria, Adolfo Constanzo le pidió a uno de sus seguidores que lo matara a el y a uno de sus amantes en el guardarropa, este obedeció y les disparó hasta matarlos.

Actualmente Sara dice que Adolfo la forzó a realizar esos atroces actos por lo que dice ser inocente, verdad o mentira, ella junto a otros miembros de la sádica secta continúan cumpliendo una pena de muchos años de cárcel. Un dato curioso es que Constanzo tenía una lista de clientes políticos, artistas y empresarios, entre los que destacan Irma Serrano, Juan Gabriel, Yuri, Lucía Méndez, entre otros famosos.

Personas que han ido a visitar la casa de los horrores en Matamoros aseguran ser testigos de actividad paranormal.

Atte. Eddie Doo

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