Skip to content

El culto que incineró a sus seguidores

El culto que incineró a sus seguidores 1

En el año de 1980, en la entonces problemática y violenta Uganda, dos personas afirmaron ante la comunidad haber tenido las mismas visiones de la Virgen María. Dichas visiones les darían fama de profetas y juntos comenzarían a hablar a su cada vez mayor número de seguidores, hombres y mujeres que creían en ellos como si se tratase de sacerdotes o guías espirituales. Y hasta aquí la historia, que en el peor de los casos, se trataba de dos mentirosos que no hacían daño a nadie, pero que comenzaría a tornarse poco a poco en una horrible tragedia.

El culto que incineró a sus seguidores 2

Con los años el grupo de personas comenzó a convertirse en una congregación en forma, cada vez más grande, y con la llegada de un sacerdote excomulgado estadounidense, acabarían por convertirse en una importante iglesia. Acto seguido lograron que una gran cantidad de su congregación hiciera algo igualmente arriesgado que idílico: Vender todas sus posesiones y mudarse juntos a una zona rural donde solamente vivían de lo que cultivaban y compartían entre ellos.

Una década más tarde los problemas para la iglesia comenzaron cuando aquella población, que parecía un sueño idílico para muchos, fue denunciada por las autoridades de la región, de que en realidad era un lugar donde se practicaba el abuso en la labor infantil, condiciones antihigiénicas y hasta del secuestro de infantes de las comunidades aledañas. Y a pesar de que dichas acusaciones fueron retiradas por falta de pruebas y la iglesia siguió funcionando igual, esto ya sería una alarma sobre las cosas que podrían suceder en un futuro.

El culto que incineró a sus seguidores 3

Y al contrario de lo que se pensaría la comunidad independiente no perdería adeptos a causa de las acusaciones, sino al contrario, llevando a la iglesia a tener una comunidad de más de 5,000 miembros.

En el año de 1998 comenzaría la tragedia, un día en que los lideres, al igual que al principio de su historia, declararían haber tenido algunas visiones que les había revelado que en el año 2000 llegaría el fin del mundo. Su comunidad se alarmó tanto que todos llevaban a cabo y sin falta alguna, los 10 mandamientos del Señor, por miedo a que cuando llegara el apocalipsis, no pudieran llegar al paraíso.

El culto que incineró a sus seguidores 4

Todo el alboroto llevó a que mucha más gente, preocupada por el destino de su alma, se anexaran muchas más personas a la congregación, y con esto, los ingresos de los líderes se elevaron como nunca. Se cuenta que las personas seguían a tal punto los 10 mandamientos, que muchas personas dejaron de hablar, por el miedo a presentar falso testimonio. Y así, tras dos angustiosos años esperando el fin del mundo, el día de año nuevo la iglesia y sus alrededores se llenaron de los seguidores. Pero como todos sabemos, nada pasó aquel día, y la iglesia perdió una enorme cantidad de feligreses.

Poco después, seguramente por la pérdida de grandes ingresos, los líderes aseguraron que el final presagiado sería en realidad el 17 de marzo y convocó a una nueva fiesta para aquel día. La iglesia volvió a llenarse por los seguidores que aún seguían creyendo en los líderes, y casualmente, aquella noche la iglesia ardió en llamas. Cuando los feligreses intentaron escapar encontraron las puertas cerradas, provocando que esa noche perecieran 530 personas.

El culto que incineró a sus seguidores 5

Al principio se pensó se trataba de un mero accidente, sin embargo, al poco tiempo se encontró que los responsables habían sido los mismos líderes, que habiendo perdido casi toda su credibilidad, intentaron limpiar su nombre provocando por sus propios medios un apocalipsis en su iglesia, y por eso convocaron una nueva fiesta de fin del mundo, para inmolar la iglesia y morir ellos también, como mártires y no como mentirosos.

El culto que incineró a sus seguidores 6

Parte de esta teoría era que todo se les había salido de las manos luego del fracaso del día de año nuevo, por lo que habían comenzado a matar a aquellos feligreses que no creían en ellos, pues se supo que habían comprado ácido sulfúrico a grandes cantidades, mismo que se encontró en numerosos cadáveres encontrados por la zona, hasta que decidieron que debían morir todos juntos. En total, el número de muertos calculado por todos los hechos alcanza teóricamente los 778 fallecidos.