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El hombre poseído que devoró a su familia “Swift Runner”

El hombre poseído que devoró a su familia “Swift Runner” 1

En la tribu de Cree, en Estados Unidos, vivió un hombre conocido como Swift Runner, en el año de 1878. El hombre era padre de familia, y había tenido una rígida educación en su tribu, por lo que, al momento de volverse alcohólico y comenzar a tener y ocasionar muchos problemas en su pueblo, la tribu lo mandó al exilio.

El hombre, orgulloso, aceptó y decidió llevarse a su familia consigo, pues aseguraba que lejos de ese pueblo podrían llegar a tener una mejor vida ellos solos y los dirigió a un bosque. Dada la cultura y la época, seguramente la esposa y sus hijos no pudieron haberse negado a tal designio, pero tal vez eso les hubiera salvado la vida.

El exilio de la familia ocurrió justo antes del invierno, el cual fue mucho más duro que en los últimos años. Pero no fue hasta un par de meses después, que Swift regresó al pueblo, muy desubicado y fuera de si mismo.

Lo primero que sorprendió a los habitantes fue que lo había hecho sólo y su estado mental no parecía un buen presagio para su familia. Sin embargo, cuando se le interrogó acerca del paradero de estos, el presagio se cumplió, afirmaba que dado el fuerte invierno que habían pasado solos en el bosque, toda su familia había muerto de hambre, y solamente él había logrado salir vivo luego antes de morir igual que los demás.

A las personas que lo escucharon no les pareció convincente su versión, pues era bien sabido que a unos dos días caminando de dónde había ido a vivir aquella familia, había un pueblo que estuvo ofreciendo comida en el invierno, por lo que él hubiera podido ir y abastecer a su esposa e hijos, por lo que, con la sospecha, informaron a la policía, y ellos, una vez escuchada la historia del hombre, se dispusieron a ver el lugar de los hechos.

El hombre, sin más alternativa, los guio hasta la cabaña donde había vivido con su familia, no sin antes hacer varios esfuerzos por perderlos en el bosque. Pero cuando al fin llegaron, encontraron el peor escenario posible.

El lugar estaba lleno de huesos humanos, la mayoría rotos por la mitad, lo que pudo haber sido hecho solo por un motivo: absorber su interior. Alguien había asesinado a esas personas y los había devorado hasta la médula.

El único sospechoso era obviamente el único superviviente, Swift, que había devorado a su esposa y a todos sus hijos. Al ser enfrentado por los policías aceptó haber cometido tan horribles crímenes, solo que, sorpresivamente, el motivo que dio no tenía nada que ver con el hambre, sino con algo más misterioso: el Wendigo.

El wendigo es una bestia que es parte de la mitología de muchas tribus del norte de América, y es representada de diversas formas, desde animales hasta hombres, y lo único que comparten todos por igual es que su piel tiene una tonalidad blancuzca, y parece estar desgarrada, como si fuera la piel de un muerto.

Dicho ser solía rondar zonas muy solitarias en busca de sus presas: hombres desesperados que aceptaran “abrir” su alma para dejar que el wendigo entrara y a través de él matar y devorar carne humana.

Por lo que Swift afirmaba que, en su hambruna, el wendigo lo había poseído y había sido él quien había cometido los crímenes. Obviamente nadie creyó a Swift y acabó muriendo en la horca, un año más tarde.