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La loca Zulley

Hace muchos años en el barrio de San Miguelito, San Luis Potosí se escribió la más triste historia de amor, cuando una hermosa joven se enamoró profundamente de un hombre que marcaría su vida de dolor y de tristeza, el día que se supondría que sería el mejor de su vida, el día de su boda…

La historia comienza con Claudia Zulley, una chica rubia cuyos ojos eran azules como el cielo, su belleza era abundante como su pureza, el hombre con quien ella decidiera casarse, sería afortunado, el nombre de ese hombre con suerte era Rodolfo, y el lo sabia, pues no esperaba el día de hacer su esposa a Zulley.

Le entregó un lindo anillo de oro blanco engarzado con una acerina negra, para posteriormente pedirle a su amada que se case con el, ella entusiasmada aceptó y ambos prometieron que se amarían para siempre, una promesa que Zulley estaba dispuesta a cumplir.

Llegó el día soñado, cuando unirían sus vidas ante la mirada de Dios en la iglesia del pueblo, Zulley arribó más hermosa que nunca y espero ansiosamente en al altar a Rodolfo, sin embargo conforme pasaban los segundos, su vida empezaba a desmoronarse, pues Rodolfo no llegaba… Sus familiares y amigos la veían compasivos, mientras ella seguía esperando, pero este nunca llegó.

Zulley lanzó un desgarrador lamento y estalló en llanto, pensando que Rodolfo había muerto, pues es lo único que impediría que el llegara por ella. No se sabe que fue lo que pasó, si realmente murió o la abandonó, pues el era de otro estado, nadie sabía sobre su paradero, parecía que hubiera desaparecido de la faz de la tierra.

Después de haber sido plantada en el altar, Zulley nunca fue la misma, empezó a perder la razón, y caminaba por las calles del pueblo vestida de novia, simulando que iba agarrada del brazo de su amor, en ocasiones ella confundía a los hombres con Rodolfo y ellos le seguían la corriente por compasión, sin embargo algunos otros se aprovechaban de su situación.

Zulley envejeció pero de Rodolfo nunca se olvidó, pues hasta el último día de su vida, ella lo tenía presente, incluso después del día en que murió, pues en la plaza del pueblo y por los alrededores de la iglesia, el espíritu de Zulley se aparece vestida de novia, se dice que no descansara en paz hasta que se reencuentre con Rodolfo, el hombre que siempre ha amado.

La leyenda dice que en el panteón donde fue enterrada Zulley, un hombre encontró su anillo de compromiso, se lo regaló a la Virgen de la Soldad, colocándoselo en su mano izquierda, en agradecimiento a un milagro que le concedió, es curioso porque se piensa que el rostro de la virgen esta basado en la belleza de Zulley.

Atte. Edy Doo