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La tienda para caníbales

La tienda para caníbales 1

Cuando has leído o sabido de algún caso de canibalismo ¿Nunca te has puesto a pensar sobre qué se siente comer carne humana? Si es el caso y te atreves, esta tienda tailandesa te podría ayudar a imaginar mejor como sería ser un caníbal. Se trata de una pastelería que vende los pasteles más grotescos que has visto en tu vida, pues son retratos anatómicamente precisos de miembros del cuerpo, que en el fondo no son más que deliciosos pasteles.

Kittiwat Unarrom es un artista plástico que nació en una familia pastelera. Una vez que acabó sus estudios, se dio cuenta que podría usar sus habilidades artísticas para conseguir dar un vuelco al negocio familiar, y no se le pudo haber ocurrido un mayor cambio pues, en lugar de los pasteles comunes estos tendrían la forma y textura de cabezas decapitadas, pies y manos cercenadas, hasta torsos completos, y todos con la apariencia de haber pasado por mucha violencia, como si hubieran pasado por las manos de un cruento asesino.

Kittawat contó en una entrevista como las personas que visitan por primera vez la tienda, suelen asustarse y no quieren comer ningún pastel, y con razón pues, ¿cómo podría antojársenos partes cercenadas de humanos? Esto pasa cuando los prueban y se percatan de que solo es pan, y que aparte es muy delicioso.

Todos los pasteles demuestran una dedicación enorme al realismo, y de no saber de que es la tienda, seguramente te asustaría entrar y ver tantos miembros de cuerpos colgados como cualquier otra cosa pues, para añadir un toque de crudeza y realismo, se empaquetan como lo harían en la carnicería con un trozo de carne cualquiera. Este grado de perfección lo alcanzó Kittiwat al estudiar cursos de anatomía, por eso parecen tan reales cuando son hechos solamente con masa y chocolate, que es lo que suele usar para hacer todos sus pasteles.

Sabiendo todo esto ¿Te atreverías a probarlos?