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Mi alma a cambio de una vida mejor

Hola tengo 22 años y esto que les voy a relatar me sucedió hace como un año.

Todo comenzo cuando las cosas me comenzaron a salir mal, me iba mal en el trabajo, en mi vida personal, en mis planes, así que un día mientras mi novio y yo estábamos juntos, en la desesperación y cansancio se me hizo fácil hacer un comentario, le dije a mi novio: “estoy harta de que todo me salga mal, siempre trabajo mucho y nunca tengo dinero, le voy a vender mi alma al diablo para que las cosas comiencen a salir bien”.

Él de inmediato me dijo que no dijera esas cosas, que no estaba bien, que estaba loca y yo me reía por el comentario que había hecho.

Unos días después, de la nada las cosas comenzaron a mejorar, me iba bien, pero no como yo quería. Mi novio y yo nuevamente estábamos juntos y le platiqué que las cosas estaban mejorando, pero yo para molestarlo volví a sacar el comentario: “le voy a cambiar mi alma al díablo por eso que tanto quiero, para que me vaya mejor”.

Él me volteo a ver con una cara de molesto y me dijo: “otra vez lo mismo, un día de estos te vas a venir asustando por decir esas cosas”.
Recuerdo que solo le sonreí y lo seguía molestando diciéndole: “¿por que no?, no me importaría si gozo mi vida como yo quiero”.

Se me hizo fácil decirlo, pero no sabía que estaba cometiendo un grave error…

Esa noche cuando me fui a dormir, soñé que iba camindo en la calle en una noche llena de neblina, recuerdo que la calle topó con un edificio y yo entré ahí. El edificio era muy grande parecía castillo abandonado, pero al entrar, la apariencia me daba escalofríos parecía un manicomio.

Mientras avanzaba caminando por los pasillos veía todo tipo de personas, unas en silla de ruedas con camisas de fuerza y de aspecto escalofriante, otras encerradas. Los guardias tenían los párpados rojos e hinchados como si los hubieran golpeado, estaban parados y solo me veían caminar sin decirme nada.

Comencé a escuchar todo tipo de voces, gritos, lamentos, muchas de ellas en otros idiomas. Pero alcancé a escuchar una en especial que me decía: “Aún te puedes salvar, pide perdón”.

Al escuchar esa voz me detuve en medio del pasillo y volteo a ver hacía atrás mío para regresar, pero uno de los guardias se me acercó y me dijo: “sigue avanzando, pronto lo conocerás y será lo mejor de tu vida”

Y seguí caminando, al llegar al fondo me topé con un salón muy grande, era hermoso el lugar, muy elegante. La ropa que llevaba cambió siendo más elegante.

En medio del salón había un comedor larguísimo, con una gran cena, y mucha gente sentada comiendo, eran muchas personas sonriéndome cuando entré y también había música, parecía que se trataba de una importante cena.

Al final del salón había un trono dorado que llamó mi atención, al dirigirme había un hombre sentado en él, era un hombre guapo pero lo extraño fue que en cuanto lo vi, sentí los bellos de mi cuerpo enchinarse y muchos escalofríos, era un miedo inexplicable de la nada.

El elegante hombre me sonreía, pero tenía una mirada penetrante que me veía sin parpadear, y entonces me preguntó: “Y bien, que es eso que tanto quieres?, te he escuchado llamarme y te traje hasta mi casa, ahora dime que quieres y te lo daré…”

Recuerdo que en mis sueños, sentía que me faltaba el aire y comencé a temblar y a llorar, “no por favor, no quiero, estoy bien como estoy” con la voz cortada le decía.

Al decir esto, el hombre comenzó a poner una cara seria y empezó a transformarse en algo diabólico, del miedo me hinque y comencé a rezar, pero no podía, las palabras las olvidaba del miedo, mientras que las personas que estaban en el comedor comenzaron a gritarme: “cállate” aventándome comida que se transformaba en bichos, desesperada me los quitaba de encima y todos estaban parados frente a mi haciendo un círculo, lloraba y gritaba, pero parecía que nadie me escuchaba.

Fue entonces que desperté, estaba muy alterada y empapada de sudor, aún podía sentir escalofríos y un terrible miedo.

Desde ese día comenzaron a pasarme cosas extrañas, como por ejemplo, escuchaba que me chiflaban desde la esquina de mi recamara, me prendían las luces, se oían pasos por toda la casa y lo más feo fue cuando a veces sentía como si me respiraban cerca del oído.

Vivía sola, le tuve que decir a mi novio que se quedara unos días conmigo del terror que sentía. Un día mientras dormíamos, mi novio despertó muy alterado, diciéndome que le habían jalado las cobijas, pero al voltearme a ver se quedó en shock, decía que una sombra estaba atrás de mí, a un lado de mi cama, nos dio tanto miedo que esa noche salimos de mi casa para irnos a quedar en la suya.

Le contamos a su mamá todo, incluso lo de mi sueño y me dijo que estaba muy mal lo que había hecho, así que fue a bendecir mi casa y después llevamos a un padre, me dijo que hiciera muchas oraciones, y las hice.

Después de esto, volví a soñar que intentaba abrir la puerta de la entrada de mi casa, pero no podía ya que la puerta estaba muy pesada.

En eso, dos personas que sostenían una caja se me acercaron, y uno de ellos me dijo: “no está contento contigo, todavía no estás lista para hablar con él, pero te va a esperar si cambias de opinión”.

Estiró sus brazos para darme la caja que llevaba y yo la tomé, al abrirla desperté y fue la última vez que me pasaron ese tipo de cosas.

Anónimo (convocatoria de relatos de terror Edy Doo)