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Mi historia con la Ouija – Parte 1 –

Mi historia con la Ouija - Parte 1 - 1

¨El Tío Arturo¨

-Carta redactada por mi hermano-

¨Corría el año de 1999, yo apenas si tenía 14 años, y como muchos saben en la ciudad de Monterrey N.L. muchos acostumbran ir de compras a Mcallen, Texas. En uno de esos viajes con mi familia comenzaría esta historia.

Caminaba junto a mi primo de 15 años por una tienda llamada Toys ¨R¨ Us. Cuando nos detuvimos en el área de los juegos de mesa… Ahí estaba frente a nosotros: ¨The Ouija board¨ Yo la tome entre mis manos y mi primo lo pensó un instante. ¨Conoce tu futuro¨ leímos en las especificaciones acompañado de una regla que nos dio tranquilidad ¨Para mayores de 7 años¨ Que de peligro podía tener esa tabla, La marca Hasbro no se equivocaría con algo tan grave. Inmediatamente pasamos a pagarla y cerramos con un nudo la bolsa, con suerte nadie notaría nuestra compra. De regreso a casa, mi primo se encargo de guardarla.

15 días despues se celebraba una fiesta familiar en su rancho ubicado en Montemorelos N.L. Estaba toda la familia reunida y mi primo y yo aprovechamos para jugar por primera vez con la tabla, encendimos las cuatrimotos y nos alejamos de la casa. Minutos despues ubicamos un pequeño cerro a donde subimos para comenzar a jugar. ¿Hay espíritu presente? Preguntamos en varias ocasiones sin obtener alguna respuesta, el puntero de la ouija estaba inmóvil. Sin duda alguna ese juego parecía ser un completo fraude. Estuvimos cerca de 30 minutos esperando el más mínimo movimiento del puntero y nada… Así que decidimos regresar a la casa antes que oscureciera, no por miedo a la ouija pero si a los coyotes que solían rondar por el bosque.

Después de convivir por un rato con los demás primos, decidimos volver a probar suerte, esta vez sería en una casita rodante de esas que llaman Trailas… No recuerdo lugar más cómodo para jugar ouija que ese, una pequeña mesa al centro, dos sillas y un silencio total. ¨Hay espíritu presente¨ volvimos a preguntar en varias ocasiones, y cuando estábamos a punto de darnos por vencidos… El puntero se movió como si se tratara de algún acto mágico ¨Yes¨ respondió afirmando su presencia. ¿Se le podría llamar de otro modo que no sea magia a ese movimiento? No baterías, no cargadores eléctricos o cables conectados a la luz… Solo una tabla, un puntero y nuestra presencia.

¿Eres espíritu bueno? ¨Yes¨ afirmo el puntero de la tabla, ¿Cual es tu nombre? ¨Arturo¨ respondió nuevamente. Después de unos 40 minutos de estar preguntando cosas normales de dos chicos de 15 años, como ¿Quien será mi siguiente novia? ¿A tal chica le gusto? o ¿A que edad me voy a casar?… Preguntas que el 95 por ciento se referían a chicas, ademas de pedir pruebas como que apagara la luz o hiciera algo raro… Cosas que nunca pasaron. El puntero comenzó a moverse sin que le preguntaremos nada, algo quería decirnos. ¨Soy tu tío¨ ¿Le puedes llamar a tu abuelita? Dile que le habla Arturo… Mi primo y yo pensamos que se trataba de un completo engaño pues mi abuelita solo tuvo 10 hijos, todos estaban vivos y ninguno se llamaba Arturo. La verdad es que cuando tienes 15 años todo parece tan sencillo y no le das el verdadero valor a las cosas. Así que seguimos jugando sin importar el mensaje.

Despues de ese día seguimos jugando cada que teníamos oportunidad, incluso en la secundaria con algunas compañeras a escondidas, y siempre llegaba Arturo a jugar con nosotros. Un dia al salir de clases jugamos en un edificio de salones de la Secundaria 66 ubicada en la colonia primavera, turno vespertino 6 p.m. de la tarde. El cielo estaba casi oscuro por el invierno. Ese dia fue diferente a los demás. Arturo seguía insistiendo en que habláramos con mi abuelita de el, pero era algo que no podíamos hacer en ninguno de los casos pues seguro nos esperaría una santa regañada por jugar a ese juego del demonio… Eso es lo que piensan los padres acerca de la Ouija.

En medio del juego con varios compañeros a mi primo se le ocurrío hacer un trato con el supuesto tío Arturo ¨Si nos das una prueba, le hablaremos a mi abuelita de ti¨, Arturo respondió afirmativamente, y despues de unos segundos fuimos testigos de una de las cosas más escalofriantes y sin explicación que he vivido. Todo comenzó con un sonido escalofriante en el techo del salón… Como si alguien hubiera arrojado alguna piedra o block con tremenda fuerza que haría cimbrar hasta los abanicos del techo, yo no pude pronunciar palabra alguna ante los gritos de algunos compañeros, acto seguido se abrieron las ventanas del salón, dos de ellas rompiéndose por completo. Yo seguía sin creer lo que mis ojos estaban viendo, aunque confieso que sentí una fascinación de saber que en verdad había algo más junto a nosotros… Un ser invisible capaz de romper vidrios y golpear el techo. Apenas reaccione y me había quedado solo, pues los demás corrieron despavoridos, tome la tabla y encontré a mi primo que me esperaba fuera del salón.

Ese mismo dia le contamos a nuestros padres lo que estaba pasando, pero lejos de regañarnos, se intrigaron tanto con la presencia de aquel espíritu llamado Arturo, que hicieron una reunión con algunos otros tíos para jugar a Ouija, yo no entendía muy bien lo que pasaba pero me alegró no haber sido regañado de la forma que esperaba.

Durante algunas semanas varios familiares se siguieron reuniendo para jugar a la Ouija, pues resulto que el Tío Arturo con el que platicábamos, en realidad era un tío abuelo, y tío directo de mi madre… El platicaba con ellos, los aconsejaba, y les pedía que rezaran mucho por el, pues estaba sufriendo y no podía atravesar el portal. Fue cuando ellos decidieron hablar con mi abuelita y ella les confesó que seguido soñaba con Arturo quien le pedía ayuda de forma desesperada.

En los días siguientes se programaron tres misas en honor a Arturo, quien jamas volvió a aparecer en la tabla después de la tercera misa.

Mi familia dejó de jugar a la Ouija y nos prohibieron volver a jugarla, mi primo y yo la abandonamos en un terreno baldío y nos olvidamos del tema¨

-Fin de la carta-

Yo era muy chico en aquel entonces… Pero ese tan solo sería el comienzo de la historia…

Atte. Eddie Doo

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