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La dama de la cascada

Esta leyenda se sitúa en el pueblo de Tepuxtepec, Michoacán, localidad que posee una frondosa cascada llamada “El Salto”, la cual no solo destaca por su belleza, sino por un espíritu que se manifiesta por las noches.

Se cuenta que cuando el sol se oculta, el terror arriba a Tepuxtepec, pues en aquella paradisiaca cascada, el espíritu de una mujer se manifiesta, pues desafortunadas personas han tenido la desdicha de toparse con ella, dicen que lleva un vestido blanco como su piel, y una negra cabellera que sobrepasaba su cintura, algunos hombres pensarían que tienen suerte, sin embargo no es lo que parece…

Pues unos testigos varones cuentan que en una madrugada, ellos habían entrado a nadar, cuando de pronto vieron a lo lejos, la silueta de una mujer entre la niebla, recorría la orilla del río acercándose a ellos, los hombres estaban emocionados pues creían que iba a unirse a nadar, pero de pronto aquellos rostros felices se desencajaron, pues conforme más se iba acercando la mujer, notaron que ella no caminaba, sino que levitaba.

Los jóvenes quedaron pasmados de la impresión, pero todavía algo más espeluznante se avecinaba, pues cuando la luz de la luna llena, les permitió ver a detalle, se dieron cuenta que la mujer no tenía rostro…

Al sentirse descubierta, la espectral mujer lanzó un estremecedor grito, que trasmitía tanta ira y sufrimiento, que los chicos mencionan, no lo han podido sacar de su cabeza, pues aún retumba el sonido de la muerte mientras duermen.

Aún así los chicos tienen suerte de estar vivos, pues se dice que el fantasma tiene la maldición de enfermar a las personas hasta matarlas. Y dicho y hecho, pues posterior al paranormal episodio, los jóvenes enfermaron gravemente, de no ser que fueron atendidos por una curandera, hubieran partido al más allá.

Algunos relacionan este espíritu con La Llorona, por sus desgarradores lamentos que resuenan kilómetros a la redonda, pero la gente del pueblo comenta que es diferente, pues esta mujer muerta no mató a sus hijos, solo fue una mujer que perdió la vida muy joven, al ahogarse en el río… El río donde ahora busca venganza.

Así que si un día llegas a visitar la cascada de “El Salto”, no olvides recogerte temprano, pero lo más importante, nunca mires este espectro a la cara…

Atte. Edy Doo