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La lavandera de Tequila

La lavandera de Tequila 1

Hace muchos años nació una leyenda en el estado de Jalisco, específicamente en el pueblo mágico de Tequila, donde además de disfrutar de la bebida tradicional mexicana, se pueden escuchar múltiples historias de fantasmas que abundan en la zona, una de las más populares es: “La Lavandera”.

La lavandera de Tequila 2

Esta escalofriante historia comienza con un arroyo, el cual las mujeres usaban como lavadero de ropa y además era usado también por las fabricas tequileras de manera clandestina, por lo que sus aguas se contaminaban. Como medida preventiva, se mandó instalar 83 lavaderos públicos, donde se podría lavar ropa con agua limpia.

Una de las señoras que más se benefició de estas instalaciones, era Doña Félix, una mujer de corta estatura y avanzada edad que trabajaba de lavandera. Diariamente llevaba un banquito para poder alcanzar el lavadero, el cual siempre era el mismo. Cabe mencionar que la ancianita no solo iba a trabajar, sino también a platicar con sus amigas de toda la vida.

La lavandera de Tequila 3

Pasaron los años, y la viejita Doña Félix falleció, se le iba a extrañar después de tanto año acudiendo al mismo lugar, pero ni siquiera la muerte la iba alejar de donde ella fue tan feliz, pues al día siguiente de su muerte, el banquito de ella apareció en el lavadero inexplicablemente, las demás mujeres se quedaron heladas por semejante manifestación, y dejaron el banquito hasta que llegó la noche, cuando el guardia lo guardó en la bodega.

Pero unas puertas no iban a detener al espíritu de la fallecida, pues al siguiente día volvió aparecer en el mismo lavadero y por la noche fue guardado otra vez, y así la misma historia se fue repitiendo día tras día, hasta que decidieron construirle un homenaje a Doña Félix, un banquito de cemento que le permita desde el más allá lavar por la eternidad.

La lavandera de Tequila 4

Otro de los misterios que la gente rumora, es que si cuentas los lavaderos, la primera vez te dará 83, pero si los cuentas de regreso, ya no son los mismos…

Atte. Edy Doo