En 1973 se estrenó en los cines una de las películas más aterradoras de su época, se trata de El Exorcista, y hubo tanto revuelo por sus escenas que en los cines hubo mucha gente que sufrió desmayos y ataques de pánico, y hubo personas que llegaron a afirmar que habían sido poseídas, lo que solo hizo crecer su fama de aterradora. Sin embargo, lo más espeluznante alrededor de la película, no es su historia o sus escenas, sino la supuesta maldición que desde el principio de su producción se asegura que existe, y no una cualquiera, pues tiene que ver con muerte.

Para quienes no la han visto, la película trata acerca de la posesión demoniaca de una pequeña niña que poco a poco va aumentando hasta que su exorcismo se convierte en un verdadero reto para el padre, y fue un auténtico éxito de taquilla. A pesar de que pudiera parecer una superstición por parte de las personas involucradas, ha llegado a tales niveles que parece hasta improbable que pudieran tener tan mala suerte todos los afectados. Pues ni siquiera comenzó luego de grabarla, sino desde el primer día que iniciaron las grabaciones el abuelo de Linda Blair (Regan) y el hermano de Max Von Sydow (Padre Merrin) murieron, como si alguna fuerza demoniaca los estuviera castigando para evitar que hicieran la película.

Claro que esto pudo ser simplemente una coincidencia, de no ser por los extraños incidentes que siguieron sucediendo en la grabación. Entre todas ellas se destaca las cintas que luego de rodar con ellas aparecían limpias, perdida de foco en los enfoques sin que nadie tocara la cámara, y algo de lo más extraño, en las grabaciones de sonido parecían colarse voces y ruidos extraños que no habían sido oídos cuando los grababan.

Con el tiempo fueron aumentando los extraños sucesos, con teléfonos que se levantaban solos, objetos desapareciendo sin que nadie los hubiera tocado y hasta se le atribuye un incendio en los estudios que redujo a cenizas gran parte de los decorados de la película, retrasando todo 6 semanas (que en términos de rodaje es mucho dinero perdido). Aparte de que, durante todos estos accidentes, se dice que entre 4 y 9 personas resultaron fallecidas por distintos motivos, entre ellos el actor Jack MacGrowran, la actriz Vasiliki Maliaros y dos trabajadores del equipo han sido los confirmados, no todos en los estudios, pero si durante la época del rodaje.

A esta misma maldición se le atribuye el accidente que Linda sufrió en la escena en que se aparenta su levitación, pues el arnés que debía levantarla se rompió en plena grabación, lesionándole la columna y dándole problemas de por vida. Después de esto fue que comenzó el rumor de la posible maldición, asegurando que tan mala suerte no podía ser producto de otra cosa que no fuera algo paranormal y por ese motivo se contrató a un sacerdote para que bendijera los estudios. Sin embargo, contrario a lo que todos hubieran deseado, los hechos no acabaron ahí.

Fuera de los sucesos que tuvieron lugar durante el rodaje, la muerte fue alcanzando no solo a los involucrados sino a las personas cercanas a ellos. Uno de las más sonadas y perturbadoras fue el caso del hijo de Mercedes McCambridge, quien durante el rodaje interpretó la voz del diablo, y años después asesinó a su familia solo para acabar luego con su propia vida.

Mucho se ha especulado acerca de esta supuesta maldición y ha tenido tanta fama que muchas figuras invitadas a participar en las siguientes películas decidieron no formar parte por dicha maldición, y lo hicieron públicamente, por lo que, real o no, como la película misma el miedo que produce es verdadero.