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Luciferismo, la iglesia de Lucifer

Luciferismo, la iglesia de Lucifer 1

Antes que nada, como ellos mismos proclaman (y seguramente contrario a lo que podrías pensar), ser luciferino no es para nada lo mismo que ser satánico. En sus páginas y escritos en relación a su religión, afirman que nunca, por ningún motivo, pedirán el sacrificio de nada ni nadie y, de hecho, contrario a casi cualquier otra religión, para ser parte de esta ni siquiera se te pide u obliga que creas en Lucifer como una deidad, puedes verlo más como un guía o un ideal que como un ser todo poderoso, y esto se debe a la parte más curiosa de esta religión, que es su versión de la historia de la Biblia.

Luciferismo, la iglesia de Lucifer 2

Su versión de la historia viene de algunas herejías con miles de años de antigüedad, que en base a una reinterpretación de las primeras versiones latinas de la biblia, afirman que el Dios cristiano (o Jehová) es realmente el demonio y a quién conocemos como Satanás, que usó su influencia para hacernos creer lo contrario, y por ello, el ángel a quién conocemos como Lucifer se separó de él, pero no para ser señor del infierno, como creemos, sino para intentar quebrantar la esclavitud que el demonio tiene sobre nosotros y velar por todos los humanos frente al impostor. Tomando esto como cierto tendría cierto sentido que Lucifer estuviera retratado como un ser tan terrible pues, difícilmente los humanos buscarían adorarlo.

Según las observaciones que han hecho en las biblias antiguas, en las primeras versiones el propio Cristo se refería a el mismo como Lucifer, pues su nombre tiene una connotación de luz, no de maldad. Y referencias de esta índole son las pruebas que los luciferinos dan para asegurar que, aunque parezca satánica, su iglesia dista mucho de ello.

Luciferismo, la iglesia de Lucifer 3

Gran parte de su peculiaridad no se desprende sólo de su historia, sino de sus métodos y tradiciones pues, a diferencia de muchas religiones, el luciferismo no requiere ni pide un bautizo, lo único para formar parte de su credo es aceptarlo uno mismo. Aunque de todas formas existe una iniciación, que consiste en un ritual dentro de un circulo de fuego, donde se espera el mismísimo Lucifer haga su aparición. Aunque como ya mencioné ni siquiera es necesario adorar a Lucifer como una deidad.

Todo este movimiento nació hace un par de años de parte de Víctor Damián Rozo, en Colombia, quien hace más de una década abandonó la Iglesia Católica en aras de dedicar su vida a Lucifer, de quien se considera hijo. Desde que comenzó su Iglesia, ha estado buscando feligreses de su nueva doctrina, buscando almas para su padre, como dice él mismo. Víctor cuenta porque decidió comenzar este movimiento, y asegura que no fue una decisión propia, sino que cierto día fue Lucifer quien se le apareció, un ser de luz divina con 7 alas. Le dio la verdad del mundo y lo preparó para que fuera su primer hijo.

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Sin embargo, en la comunidad dónde tiene lugar el Templo de Lucifer, no ha sido bien recibido por la gran comunidad Católica asegurando que algunos jóvenes que han asistido a la misa luciferina han acabado poseídos, provocándoles repercusiones que llegan hasta los problemas mentales, según los periódicos locales.

Por lo tanto, solo cabe esperar para ver hasta dónde llega y donde no esta nueva religión, que ataca tan agresivamente al Dios de medio mundo.