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Okiku “El espíritu de la noria” (La historia real de El Aro)

Okiku “El espíritu de la noria” (La historia real de El Aro) 1

Esta trágica leyenda se remonta hasta el siglo XVI, en el castillo Himeji en Japón, donde un samurái llamado Tessan Aoyama se enamoró de una manera espeluznante de su sirvienta: “Okiku”, El dueño del castillo estaba dispuesto a dejar a su esposa y contraer nupcias con Okiku, pero ella le dijo que no estaba dispuesta a ser su amante ni su futura esposa.

El rechazo de Okiku llevó al samurái a perder su cordura, por lo que Aoyama decidió ponerle una trampa a Okiku; ya que una de las tareas de la noble sirvienta era cuidar de diez platos de oro de la familia de Aoyama, este decidió ocultar uno de ellos, para después amenazar a Okiku con acusarla de ladrona si ella no correspondía su amor. Las dos opciones de Okiku eran o ser la novia de Aoyama o ser ejecutada, cualquiera de las dos estaba condenada a no ser feliz, así que Okiku prefirió acabar con su vida, arrojándose en la noria del castillo.

Okiku “El espíritu de la noria” (La historia real de El Aro) 2

Después de la muerte de Okiku, ella regresó en busca de venganza, así que durante las madrugadas el samurái sufría las manifestaciones paranormales de la mujer que amó, ella salía de la noria y se arrastraba hasta Aoyama, sus ojos estaban lleno de rabia y constantemente se podía escuchar que Okiku contaba los platos de oro una y otra vez, haciendo tremendo escandalo lanzándolos a la pared.

Okiku “El espíritu de la noria” (La historia real de El Aro) 3

El espíritu de Okiku es descrito como una triste mujer de cabello oscuro y largo, quien lleva puesto un vestido blanco funerario, así es como suelen ser los espíritus yūrei, que son espíritus de mujeres japonesas que no pueden descansar en paz, ya que sufrieron mucho cuando estaban vivas, no recibieron una ceremonia funeraria adecuada o por haberse suicidado, aparecen a partir de las dos de la madrugada hasta el amanecer y buscan atormentar a aquellos que les hicieron daño en vida pero sin dañarlos físicamente.

La noria, conocida como la noria de Okiku, aún se puede encontrar fuera del castillo y esta cubierta por barras de hierro para mantener a Okiku encerrada.

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Atte: Edy Doo